NACHO Y LUCÍA

“Nacho y yo nos conocimos en 2012. Ambos formamos parte del equipo de Relaciones Públicas de una terraza de Benicássim.

A la semana de conocernos y tras una reunión de trabajo, él me acompañó a casa. Después de hablar durante dos horas en el portal,va mi sólo se me ocurrió darle un beso en los labios para despedirnos, se lo robé. Él siempre me cuenta que le alegré la noche porque no se lo esperaba.

Después de ésto, nada fue fácil. Vivimos un verano de locura trabando, quizá el mejor verano de nuestras vidas. Como no estaba bien visto que dos personas del equipo estuvieran juntas, mantuvimos en secreto nuestra relación, lo que le dio muchísima emoción.

Pasó el tiempo y nos fuimos a vivir juntos, era nuestro sueño.
Comencé a trabajar en el departamento de Comunicación de “La Masía les Casotes” un lugar mágico donde casarse. Cada noche llegaba a casa diciéndole a Nacho como había sido tal o cual boda, él siempre me respondía lo mismo, no se quería casar por el momento.

Llegó el 24 de Julio del 2016 y Nacho me llevó a nuestro mirador favorito en el Desierto de las Palmas desde el cual se ve todo el litoral. Yo lo veía muy serio y me empecé a preocupar. Me miró a los ojos y me lo preguntó, Lucía, ¿te quieres casar conmigo? Mi respuesta fue un “no me lo creo, no me lo creo” y luego empecé a reír y a llorar a la vez. Lo que experimenté en ese instante: emoción, felicidad, alegría, sorpresa, amor…fue la sensación más bonita que he sentido en mi vida. Nunca me lo hubiera imaginado.

La única condición por su parte fue que la boda fuera en ese mismo año, así que nos casamos el día 10 de Diciembre del 2016, en La Masía les Casotes, como no, bajo un sol espectacular. No nos daba miedo que nos hiciera mal tiempo, siempre nos ha gustado la idea de una boda de invierno. Casarme en mi lugar de trabajo daría para otra entrada. Es muy raro, yo estaba muy tranquila, como si fuera un día más, pero el resto del equipo estaban emocionadísimos. En medio del convite, mis compañeros: jefes de cocina, jefes de sala, mi compañera, mi jefa, personal de instalaciones…me sorprendieron saliendo hasta nuestra mesa para darnos unos regalos, fue muy especial, fue como casarme en casa.

Gracias a ésta experiencia, ahora entiendo mejor a las novias, y a los novios claro 🙂.

Con cariño, Lucía.”

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