Mª VICTORIA Y JA

“JA y yo nos conocimos un 28 de abril mientras yo trabaja por ese entonces en una cafetería. Fue una época en la que por una amistad yo tenía un acento andaluz de lo más gracioso. Era temprano y casi no tenía clientes y me acerqué a preguntarle “¿qué quieres niño?” Me percaté de que era extraño… pues llevaba un reloj en cada muñeca… Charlamos un rato, se marchó y a la nada apareció con otra pareja, yo pedí a mi compañera que me cambiara la barra pues quería atenderlo yo misma y con toda “mi cara” me pasee por fuera para ojearlo, aprovechando para preguntarle el nombre. No conocía nada más que a una persona con el nombre de JA por tanto no debía ser difícil encontrarle en Facebook. Efectivamente ahí estaba él, y ¡oh, es redactor deportivo en una emisora de radio conocida! Nunca antes había conocido a alguien con esa profesión, mandé solicitud de amistad, y aceptó (siempre me dice que lo engañé que pensaba que tenía un barco, realmente no era más que una simple foto del pasado).

Nos gustamos y enseguida empezamos a salir a comer, tomar café, de fiesta, también trabajaba, y trabaja actualmente en la televisión local y por las noches veía sus programas… unos días después fue el trágico terremoto (11 de mayo) en nuestra ciudad, Lorca, y pocos días después, cuando se calmó un poco la situación (tenía que cubrir la noticia). JA decidió ir a visitarme a la localidad vecina donde residía tras el suceso, venía por 3 días, se marchaba, cambiaba la maleta y de nuevo otros 3 días… un día estando en el sofá de casa me miró a los ojos y me hizo esa pregunta que todas soñamos con escuchar alguna vez “¿te quieres casar conmigo?” Fue algo repentino, ¿cómo podía ser posible con tan poco tiempo juntos? Aún así era la persona con la que quería pasar el resto de mis días, me gustaba, la convivencia era muy agradable, no había nada para decir no… pero ahí quedó… así hasta que en agosto yo decido irme a Murcia por estudios y cuando al fin tengo el piso para compartir me dice “vivamos juntos en Lorca”. Hasta ahí todo muy bien, la convivencia sigue genial, los estudios marchan de maravilla, iba y venía a diario, sigo trabajando en la hostelería para poder pagar las clases…

En ese tiempo seguimos hablando de boda pero con mis estudios no era el momento de afrontar dicho gasto económico.

Llega la boda de un amigo, todo genial hasta que una semana después de regresar de su Luna de Miel nos da la noticia de su divorcio, para JA es un golpe duro y el tema boda acaba siendo un tema tabú… como cambia todo en tan poco tiempo…

Pasa el tiempo y en el año 2014 no aguanto más y decido ser yo quien de el paso definitivo… como he dicho antes su profesión tiene que ver con deportes, especialmente con el fútbol y gracias a su trabajo viajamos mucho… uno de esos viajes fue Córdoba, el equipo gana y yo, que ya había estado hablando con uno de sus compañeros que en aquel viaje nos acompañaba, le digo que hay que ir al centro y que quiero visitar la Mezquita. Saco del coche una bolsa de papel y por aquellas calles empedradas llegamos hasta la Mezquita, entran ellos dos y yo me entretengo fuera colocando en una caja que llevaba con unas cupcakes con la frase de “Will you marry me?” un reloj preciosísimo… Entro a la Mezquita y nerviosita perdía me inclino un poco hacia él y entrego la caja llorando a lágrima abierta, y JA no tiene nada mejor que hacer que decirme “¡no, eso no!” mientras me incorporaba, él se reía, y con su risa nerviosa yo lloraba más y más y le preguntaba “¿pero cuál es la respuesta?” Hasta que contestó “que sí tonta, que sí” ahí respiré profundamente y le abracé con todas mis fuerzas…

Ese día era domingo 27 de abril, un día antes de nuestro tercer aniversario, un día perfecto para una pedida de mano de lo más emotiva. Por si se arrepentía, el lunes estábamos hablando con los del restaurante y el martes con el cura para cerrar la fecha… ¡esta vez debía ser la definitiva!.

Como es lógico yo no tenía anillo de compromiso… había sucedido al contrario… pero el 14 de febrero cuando llegaba del trabajo escucho la canción de “Gracias por existir” y sobre la mesita de noche estaba la esperada cajita negra… el anillo no estaba dentro… lo tenía guardado él en su pecho… fue un poquito malo y me quiso engañar jajaj.

El 6 de junio de ese mismo año, 2015, nos unimos en matrimonio. Hoy casi 2 años después lo recuerdo todo tan perfecto que a veces parece que estoy soñando.

Firmado MVictoria.”

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