LA SORPRESA DE BLANCA

“Mentiría si dijese que no me la esperaba. Habíamos hablado muchas veces de casarnos y cada vez era un tema que tocábamos con más frecuencia. Remontándonos casi 10 años en el tiempo, empezamos a salir un 18 de marzo (en plenas Fallas) y para nosotros el número 18 siempre ha sido muy especial. Tanto que siempre habíamos tenido claro que nos casaríamos en el 2018, por lo que a medida que se iba acercando ese año cada vez veía más posibilidades de una pedida cercana. Pero aunque os diga que me la esperaba, superó todas mis expectativas.

Fue el miércoles 21 de diciembre. Yo había estado todo el día en casa con fiebre, sin ganas de salir. No se cómo Rubén me convenció para salir de casa en un ratito que me encontraba algo mejor. Tenemos un piso desde hace un año más o menos en el que aún no vivimos porque está pendiente de una pequeña reforma. Me dijo que si por favor le podía acompañar al piso a recoger unas cosas que se había dejado y le hacían falta para el trabajo. Yo no sospeché nada y subí al piso con él. Cuando entré me encontré con un árbol de navidad enorme, decorado precioso, junto con guirnaldas de lucecitas por todo el comedor (los que me seguís en Instagram sabéis que soy una loca de las lucecitas) y en medio una mesa montada con todo detalle.

Todo esto con una de nuestras canciones favoritas de fondo: Fly me to the Moon de Frank Sinatra.
Imaginaros encontraros un piso que normalmente está vacío y lleno de polvo de esta manera, fue un sorpresón total.

Bajo del árbol había un sobre con una carta en la que ponía que ese era el principio de nuestra vida juntos. Después cuando me di la vuelta, se sacó del bolsillo de la chaqueta una cajita y allí estaba el anillo. Un anillo de Aristocrazy precioso. Tengo la mano diminuta y me gustan los anillos finitos y discretos y este es el anillo ideal para mí. Como curiosidad contaros que la talla del anillo era muy grande para mi y hace unos días fuimos a la tienda a que me lo arreglaran. Como tengo los dedos tan pequeños tenían que hacerlo diez tallas más pequeño y directamente han decidido hacerme uno a medida para mi. La verdad es que es todo un detalle que me hace valorar mucho más la firma.

Después nos sentamos en la mesa y allí tenía preparada una merienda con mi comida favorita, de entre todo destacar los muffins de carrot cake y de red velvet que prepararon en La Dioseta Weddings. En ellos pusó velitas para celebrar mi cumpleaños de manera adelantada, pues era 5 días después, el día 26.
Dentro del sobre también había un impreso de una reserva de un hotel rural al que nos fuimos al día siguiente para celerbar tanto la pedida como mi cumpleaños. Se trataba del Hotel Consolaciónen Monroyo (Teruel). Es un hotel boutique alrededor de una ermita, en medio de la montaña, con cabañas con chimenea y un ventanal inmenso que ofrece unas vistas privilegiadas desde la cama. Un lugar muy romántico y relajante, ideal para la desconexión.

Siempre me paraba a pensar como sería mi pedida pero la verdad es que superó todas mis expectativas. Soy una enamorada de la navidad y eso hizo que aún fuera más especial.
Ahora empieza la aventura de los preparativos, la búsqueda de proveedores y la planificación de todos los detalles. ¡Os invito a acompañarme en todo el proceso!

Con cariño, Blanca @comolabodamisma.”

 
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