LA PEDIDA DE NAHOMI

“En Abril de 2014 nos vimos por primera vez, coincidimos en la misma religión y en ese tiempo el llegó de servir como misionero de la Iglesia. Desde que yo lo vi a él sabía que algo iba pasar con nosotros, de verdad ahora que lo pienso me impresiona como los deseos de nuestro corazón se cumplen, y quizás, coincidimos solo con un deseo, pero no es coincidencia que estemos ahora juntos, todo es parte de un Plan, de nuestro plan de vida que Dios preparó específicamente para ser felices…
Al principio yo le sacaba la vuelta porque me daba mucha pena que él se diera cuenta que me gustaba (lo que era absurdo porque era súper obvio y más aún cuando casi corría para no cruzarme con él). Ya después estuvimos hablando para conocernos un poco y en ocasiones íbamos a los mismos lugares cada uno con sus conocidos…
Después el salió de la ciudad casi dos meses y allí fue cuando comenzamos a sentir la necesidad de vernos y estar cerca, todo ese tiempo -que me pareció eterno- estuvimos hablando por teléfono, a veces durante horas y no nos cansábamos, ya nos habíamos dado cuenta que era ya una necesidad saber de cada uno durante el día…
Por fin regresó y era un 17 de noviembre, su cumpleaños, y para recibirlo organicé una pequeña sorpresa en un parque como si fuera un pic nic. Ese día llegué muy temprano, yo estaba muy nerviosa, me temblaban las piernas y las manos cuando por fin llegó y me dio un gran abrazo, sentí que estaba en las nubes ¡En serio! Aunque todo mi cuerpo estaba nervioso, era más la felicidad que sentía, como si fuera una niña pequeña emocionada cuando llega papá con una sorpresa, ese día era por él… Aunque en realidad fue para mí, fue mi día, estaba tán emocionada sentada en el mantel de cuadritos puesto en el cesped, y lo mejor era que estaba con él. Esa fue una confirmación de que quería conocerlo más, y sabía que algo bueno sucedería entre nosotros…
El 06 de diciembre de 2014 me pidió ser su novia, y el 17 de diciembre de 2015 preparó él una sorpresa para mí, la más especial de todas por nuestro primer aniversario, era un restaurante precioso(para nada humilde) todo era bonito, con pétalos en la mesa,
hacía un poco de frío pero eso casi no importaba, estábamos juntos…
Yo no tenía la mínima idea de lo que me esperaba, disfruté cada momento de conversación con él, me decía cuanto me quería y tomaba mi mano de la forma más tierna… Cenamos en ese restaurante de comida internacional y fue la primera vez que me comí la ensalada (odio las ensaladas) y no dejé ni un rastro jajaja… Fue aún mas perfecto.

Después de cenar aproximadamente las 11:00 PM llega el mariachi a rodearnos y sonaba “Si nos dejan, nos vamos a querer toda la vida…” ¡¡¡yo estaba tán confundida, de verdad!!! Era real, el mariachi era para mí ¡¡¡y yo no sabia qué pasaba!!! Por un rato mi mente estaba en blanco, podía ver todo y no escuchaba nada… Cuando llega el mesero con el plato del postre y una cosa más, la cajita donde venía mi anillo… Recuerdo perfectamente el sentimiento cuando tomó mi mano, me paré de la silla frente a él y derrepente ¡¡¡se puso de rodillas!!! En serio, mi mente aún no procesaba tantas cosas, un tanto confundida por no saber qué hacer, comencé a temblar y no supe que le dije…
No escuché lo que dijo, estaba en shock, solo leí sus labios cuando me pedía ser su esposa… Sus manos con las mías temblando de emoción, no me importó lo demás en ese momento solo éramos nosotros, y fue entonces cuando le dije sí…

El amor existe, es real, es lo más puro que un humano puede sentir, es el poder más fuerte que hay en la vida y no tiene fin, si no que tiene el potencial de ser eterno… Infinitamente doy gracias a Dios por el hombre tan bueno, humilde y amoroso que pudo haberme puesto en mi vida, aún con nuestros tantos errores, nunca son tan grandes como para destruir la lealtad, el respeto y el amor entre nosotros… Esta es nuestra historia, lo más hermoso de la vida, junto a él.

Con amor, Nahomi.”

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