LA PEDIDA DE ARIANA

“Nos conocimos hace 3 años, un final de mayo. Nos vimos muchos veces, quedábamos pero poco a poco ese sentimiento de “este chico me gusta” se iba instalando en mi como el verano al final de la primavera. El corazón se iba abriendo poco a poco a ese sensación de volver a ilusionarse, despacito, sin agobios. Tuvimos la oportunidad de irnos unos días a Formentera y ahí, en medio de una carretera que te lleva a un faro al atardecer, abrazada a él encima de una moto alquilada nos enamoramos como dos locos y no nos hemos vuelto a separar nunca más. Hace unos 2 años que vivimos juntos y es el mejor compañero de vida que se puede tener.

Hace unos meses, un 21 de enero estuvimos pasando unos días en París. Me dijo que me llevará un vestido de cóctel y que no hiciera planes para el sábado por la noche. Me lo encontré vestido con un traje, irresistible como siempre y me llevó a cenar a un Bateau Mouche en un crucero sobre el Sena. En un momento de la noche subimos a la cubierta del barco donde había 15 bajo cero y estuvimos viendo la Tour Eiffel iluminada. En un momento pasaron dos gaviotas y me preguntó emocionado que si yo quería ser como esas gaviotas y volar juntos toda la vida. Yo extrañada le dije que sí y acto seguido me pidió que me casara con él! Evidentemente fue un ¡¡Sí como un castillo!! lloramos emocionados los dos porque fue precioso.
Nunca lo olvidaremos. Nos casamos el año que viene en Formentera ¡por supuesto!.

Con cariño, Ariana.”

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