GABY Y CHRISTIAN

“Nuestra historia comenzó en Diciembre de 2011 cuando viajé a Sevilla un mes a pasar navidades con unos amigos. Yo sin imaginarme que la vida estaba a punto de cambiar para siempre. Conocí a Christian por un amigo, la plática surgió desde el primer momento, aunque no nos entendíamos demasiado, él un andaluz y yo una mexicana que con tanto nerviosismo nos hablábamos rapidísimo y sin enterarnos la mitad de la conversación. Pero eso era lo de menos, pues las chispas saltaban a la vista, aunque en ese momento no pasó de una amistad, pues yo volvería a México y sería un adiós y no un hasta pronto, al menos eso creía yo.

Regresé y seguí con mi vida, recordando esas pláticas y esos paseos a todo momento. Un buen día recibí un whatsapp de él, y desde ahí no tuvimos ni un solo día sin saber el uno del otro, desvelándonos o madrugando con tal de hablarnos. Llegó el primer ‘Te quiero’, pero cómo querer a una persona que no sabes cuándo volverás a ver. Así que decidimos viajar juntos a un punto ‘intermedio’ entre España y México para vernos de nuevo y saber cómo se daban las cosas. Nos fuimos en Septiembre a Brasil, un viaje inolvidable, surgió al fin nuestro primer beso, y se dio todo como si la distancia nunca hubiera existido, sabíamos todo de ambos, el amor se palpaba. Y nos hicimos novios, pero ¿qué pasaría a partir de ese momento? No podríamos estar alejados otra vez. Así que una vez de vuelta, me matriculé en un máster, inicié los trámites de visado de estudios, renuncié a mi trabajo, dejé mi familia y toda una vida por estar con el amor de mi vida.

Y así pasaron 4 años, los dos juntos, sin separarnos más que para ir a ver a mi familia. Y un día para mi cumpleaños me regaló mi viaje deseado, PARIS. ¨Por fin conocería mi ciudad favorita de todas, esa ciudad de película.

Paris+Pedida era algo que ni imaginaba, porque íbamos a Disney y el tiempo sobrante a la Ciudad, en plan paseíto y diversión, no tan romantiqueo.

Fuimos a la Torre Eiffel de noche, justo para ver el alumbrado de cada hora una vez que estuviéramos arriba. Yo antes de subir lo notaba raro, pero creía que simplemente estaba cansado, lo que no sabía era que el pobre estaba muerto de nervios y lo estaba pasando fatal por el control, porque dudaba si por la cajita y el anillo le fuera a sonar el detector, lo detuvieran y lo revisaran.

Una vez arriba, segundos antes de iluminarse me dijo ‘Gaby ya he hecho todo por ti, te he traído hasta aquí tu lugar favorito, ahora sí ¿te quedas conmigo?…’ Pero siempre bromeábamos con que me regresaría a México, y yo pensaba que lo decía por eso, pero siguió “…Lo único que puedo hacer para que quieras quedarte conmigo para siempre es pedirte que te cases conmigo”acto seguido se puso de rodillas, sacó una cajita escondida y ahí sin más estaba mi precioso anillo sostenido por el amor de mi vida. Yo entre lágrimas sólo me salieron varios ‘No no no no!’ del shock. Pero le dije que SÍ con la cabeza. Siempre me recuerda que le dije que No al principio jajaja.

Finalmente llegó la fecha, nos casamos el 15 de Abril en México, en una ceremonia preciosa, con nuestras familias y amigos alrededor. Un día que nunca olvidaremos, el inicio de la aventura más grande y bonita de nuestras vidas.

Con cariño, Gaby”

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