ANA Y JOSE A

“Nosotros nos conocimos de muy niños, yo solo tenía 14 añitos, cuando una amiga en común nos presentó. Pasaron como un par de semanas con muchas miradas y tonterías, hasta que decimos quedar. Yo era de Córdoba y él de un pueblecito de al lado y solo nos veíamos los fines de semana. Nos fuimos haciendo grandes, nos graduamos, terminamos el instituto, comenzamos los estudios superiores etc. Y un día él, en plena crisis, decidió que no quería estudiar más y que iba a empezar su vida laboral. Movió cielo y tierra pero no encontraba nada que realmente le gustara. Ya desesperado de no encontrar nada, se presentó a unas pruebas para el ejército, donde lo aceptaron y le dieron destino en Madrid. En aquel entonces llevábamos 4 años juntos cuando se tuvo que marchar, pasamos rachas muy muy malas y otras mejores, pero lo que sentíamos era mucho más fuerte que todo eso.
Estuvo viviendo en Madrid durante 6 años, venía a Córdoba todos los fines de semana y algunas veces iba yo. Estuve una temporada buscando trabajo en Madrid, pero sin ningún éxito. Fue muy duro, llevábamos muchos años, teníamos la necesidad de empezar una vida juntos pero no llegaba nunca el momento. Cada año perdía la oportunidad de venir. Y en septiembre de 2015 recibí la llamada más emotiva y bonita que nunca he podido recibir, la llamada de un niño llorando desconsolado, de saber que después de 6 años de espera de esfuerzo y de sacrificio, por había cogido plaza en Córdoba. Es un día que nunca olvidare.
Así que en cuanto se vino, nos pusimos a buscar piso como locos, estábamos deseando empezar esa nueva etapa que tanto necesitábamos. Teníamos mucho miedo de que después de tanto tiempo juntos, la convivencia no nos fuera bien, pero confiábamos en nosotros mismos. Hace 1 año y 2 meses que llevamos viviendo juntos.

Un 9 de octubre, domingo, feria de mi pueblo, habíamos ido toda la pandilla a comer a un restaurante como solemos hacer cada año, terminamos de comer nos tomamos una copa y nos fuimos a la feria con nuestras mejores sonrisas. Cuando llegamos a la caseta nos pedimos otra copa y estaba tan tranquila, cuando de repente suena la canción Marry You de Bruno Mars yo no me di ni cuenta… pero veo que se hace como un circulo a mi alrededor y Jose A., mi pareja, se acercó a mí y temblando y con los ojos llenos de lágrimas me dijo: “Creo que ya ha llegado nuestro momento …” no fue capaz de decirme nada más … yo me eché las manos a la cara y no podía creerme lo que me estaba pasando…. Lo abracé, y me puse a llorar y cuando le solté, me sacó el anillo y yo lloraba cada vez más. Fue un día increíble ..uff todavía me emociono cada vez que lo pienso o veo el video.

Con amor, Ana.”

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