32 ANIVERSARIO

“Me he leído todas las pedidas que se han publicado en esta página y me han encantado, sobre todo con la emoción y entusiasmo con la que las contáis.
Ya que tengo esta oportunidad, quiero transmitir con mi historia que aunque pasen los años, ciertos momentos se viven con la misma ilusión y emotividad.

J. y yo nos conocimos en noviembre de 1980 y nos casamos en Junio de 1984, pero no voy a contar la primera vez que le dije sí, sino la 32ª vez que nos reafirmamos en nuestra contestación .

El 30 de Junio, nuestro aniversario, una de las fechas más señalada en nuestro calendario, siempre hemos procurado celebrarlo con una cena en algún lugar que yo elegía y que tuviera terraza, porque me encantan. No solemos hacernos un regalo, sin embargo hemos tratado que nuestros dos hijos nos acompañaran, ahora por motivos laborales es más complicado.
Este año, mi marido quiso que fuera más especial para mí, porque había pasado una temporada un poco sensible ante una decisión crucial que quería tomar sobre mi vida laboral y él tomó las riendas… Hizo una reserva en un sitio muy emblemático de Madrid, ¡¡la terraza del Palacio de Comunicaciones!!.
Para entrar hay que pasar un filtro de seguridad y dejar los bolsos y las pertenencias de los bolsillos. Él llevaba escondido algo para mí y no sé cómo, tuvo que hacerse cómplice de la persona de seguridad para que yo no me diera cuenta.
Las vistas desde arriba eran espectaculares, la diosa Cibeles frente a nosotros, a las 9 de la noche todos los edificios de alrededor encendían sus luces y detrás se reflejaba sobre ellos la luz tenue del sol en la hora del ocaso …¡¡¡Más bonito imposible!!!

Nos sentamos en nuestra mesa y mientras tomábamos unos aperitivos, hablábamos de los planes del fin de semana. Mi marido, que le encanta jugar al fútbol (y todavía es muy bueno en ello😜) me comentó, con cara de niño que no se atreve a contar algo, que no tenía partido porque se había hecho un esguince en el anterior, sabe que me enfado con él porque no les da tiempo a curarlos. Entonces me indicó dónde tenía el hinchazón para que lo tocara, y bajo el mantel cogí su tobillo y noté un bulto grande pero….. era ¡¡cuadradooooo!!! una caja salió de dentro del calcetín(No es muy glamouroso, pero me encantó su ocurrencia).
Parece mentira tras tantos años de matrimonio…pero me puse nerviosa cuando la abría. La camarera que nos iba a servir el vino se dio cuenta, se retiró y esperó. En la caja había un precioso anillo, me emocioné mucho… no hicicieron falta palabras, no me estaba pidiendo un Sí, sino reafirmándose en su Sí tras estos años juntos, ahí estaba mostrándome nuevamente su apoyo constante. Le besé y le dije ¡a por otros 32!
La camarera se volvió a acercar nos dio la enhorabuena y se quedó a cuadros cuando le dijimos los que celebrábamos. Se lo comentó al maître y tuvo el detalle de invitarnos a uno de sus riquísimos postres decorado con “felicidades” acompañado de 2 copas de Pedro Ximénez .
Fue de nuevo una noche maravillosa!!! 💏

Con amor, Marisa.”

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